Maju Mantilla ha sabido hacer del modelaje la carrera que define su vida en todos los aspectos. A sus 25 años, recién comprometida para casarse, se proyecta en la formación de su ONG para ayudar a personas con discapacidad y suma la posibilidad de incursionar en el diseño de moda. En esta nota, Maju se destapa y confiesa sus debilidades… porque las reinas también tienen las suyas.
“La vida me ha enseñado que tengo que ser una mujer fuerte, pero yo no soy así. De pequeña me ponía a llorar, me sentía mal, todo lo que me ha pasado me ha hecho ser más fuerte pero aún me queda un poquito de debilidad. Uno aprende a manejarlo”.